Trading

La subida anormal y prolongada del precio de ciertas acciones o de la Bolsa de Valores de Nueva York en general puede desencadenar una espiral de especulación que acabará destruyendo la economía Americana. Para nosotros las Bolsas están en la etapa de “regreso a la normalidad”, ustedes que creen?

Fase oculta: En estos momentos ni siquiera se puede hablar de una burbuja, cuando se analiza cualquier burbuja esta fase solo se puede identificar una vez la crisis ha detonado y esto sucede porque en esta etapa el movimiento del mercado es normal tanto en los volúmenes que se negocian como en el incremento de los precios. Todos los activos tienen movimientos de este tipo por lo cual esta fase no define ni crea una burbuja y si en momentos anteriores los activos han subido desde estos niveles es normal que algunos compren justo antes de empezar la tendencia, algo que en el mercado conocemos como “Dinero Inteligente”

Fase de conciencia: En esta fase los inversores institucionales, fondos, bancos, comisionistas y en general cualquier institución que disponga de un volumen considerable comienza a hacer sus inversiones, por supuesto basado en análisis y proyecciones coherentes sobre la oportunidad que un activo ofrece, algo común en el estilo de inversión de los más profesionales del mercado.

Fase de manía: Esta fase se caracteriza por la participación del público, gente que en general no tiene mucho conocimiento de la bolsa y viven dentro de fantasías y sueños que les impiden ver la realidad de un activo, algunos se ven impulsados por rumores y la ilusión de que un activo se valorizará eternamente, otros sacan proyecciones lineales de precios pasados y creen que el crecimiento de activo de renta variable será constante como si este fuera de renta fija. Básicamente es una combinación entre ser novato, desconocimiento euforia y codicia algo que lleva a muchos de estos inversionistas a invertir todo lo que tienen, pedir prestado dinero y un sin fin de errores que aumenta considerablemente la demanda por un tiempo.

Fase de hundimiento: Los inversionistas más experimentados saben que las subidas en el precio de un activo burbuja son artificiales y movidas especialmente por un público eufórico y novato, pero también son conscientes de que el activo no subirá eternamente razón por la cual empiezan la toma de utilidades algo que por supuesto no van a hacer los codiciosos novatos ni tampoco los que compraron casi en el final de la tendencia, lo más probable es que estos compren más aferrados a la esperanza de que se puedan recuperar hasta que las pérdidas son tan grandes que el pánico hace presa de ellos y salen a rematar sus posiciones antes de perderlo todo algo que solo acelera la caída del activo por el incremento de la oferta.

Momentos clave de una burbuja financiera

Despegue: Entre la fase oculta y de conciencia comienzan aumentos normales en la demanda que se traducen en un aumento racional del precio, todos los activos tienen esta fase independientemente de si se convierten en una burbuja en el futuro.

Primeras ventas: En un activo normal estas ventas son el final de la tendencia y el precio tenderá a volver a sus niveles normales de compra sin embargo en una burbuja quienes venden aquí quedan atrapados en la euforia del mercado (Bear Trap), ya que la participación pública le permite a la demanda recuperar las caídas y continuar un movimiento al alza.

Atención de los medios: Un factor determinante para las burbujas es la difusión de los buenos resultados de un activo, el hecho de que una persona escuche el buen rendimiento de un activo podría generarle la idea de invertir en el mismo para obtener los rendimientos informados y es aquí donde comienzan las proyecciones lineales, los sueños, las fantasías y las decisiones irresponsables que llevan a muchos a invertir capitales que no tienen (lo hacen vía deuda), en la búsqueda en el futuro de rendimientos pasados y como muchos ya sabemos, el pasado no es garantía del futuro.

Entusiasmo: Después de ver en los medios el alza de un activo muchos invierten y sus inversiones empiezan a tener frutos razón por la cual difunden voz a voz sus “éxitos” en el mercado, atraen nuevos compradores y es probable que ellos mismos compren más.

Engaño: Los resultados jamás habían sido tan buenos, el mercado posiblemente se enfrente a máximos y rentabilidades récord y las proyecciones lineales de algunos vaticinan continuidad en movimientos de este tipo y atraen nuevos compradores y posiblemente compradores del pasado pero novatos vuelvan a comprar basados en las “ganancias” ya obtenidas. Esto también pasa cuando no hay burbujas, la diferencia entre la normalidad y una burbuja está en la cantidad de volumen que se negocia siendo en las pre-crisis los momentos dónde más demanda se presenta.

Nuevo Paradigma: En este momento los más experimentados y con gran volumen no ven que el mercado pueda subir más, cambian de sesgo y comienzan la idea de un mercado bajista.

Negación: el primer movimiento bajista dónde muchos ya satisfechos con sus rentabilidades y con un nuevo paradigma en sus mentes, empiezan a materializarlas liberándose de los activos adquiridos en el pasado aumentando la oferta del mismo.

Regreso a la “normalidad”: Algunos inversionistas ven la negación como una caída temporal que ofrece la oportunidad de integrarse a la fiesta a un precio “barato” por el simple hecho de que ya no está en los máximos (Bull Trap), sin embargo aunque muchos siguen viendo una “oportunidad” ya no cuentan con efectivo para invertir y a falta de volumen el mercado se convierte en un espiral bajista.

Capitulación: En la bolsa este es el momento en que las personas aferradas a la esperanza de que el mercado bajista se va a recuperar abren los ojos y se dan cuenta de que eso no va a pasar y empiezan a liquidar posiciones lo que acentúa aún más la tendencia bajista producto de la constante oferta.

Regreso a la media: los inversionistas más experimentados se percatan que el activo cotiza por debajo del precio justo y se aprovechan de la desesperación de los últimos vendedores para comprarles sus activos a precios muy bajos este aumento de la demanda por parte de los institucionales y disminución d ela oferta por parte del público permite al precio volver a su media.

Emociones de una Burbuja Financiera

Entusiasmo: La buena experiencia de los inversionistas que invirtieron tan pronto escucharon la noticia en los medios de comunicación se manifiesta como optimismo y fe en el futuro del activo, algo que les impulsa a nuevas compras y les hace hablar con sus círculos sociales de cómo se están haciendo ricos en la bolsa.

Codicia: En la mayoría de las personas hay una tendencia a la inconformidad con lo que tenemos y cuando hablamos de dinero siempre queremos más, en la fase de manía, los novatos se entregan a la irracionalidad y la fantasía esperando que el mercado les de rendimientos como los que hasta ahora ha dado por el resto de sus vidas, razón por la cual no retiran utilidades esperando que el mercado crezca más y en muchos casos invierten más otra posibilidad es que si retiren utilidades, pero deciden reinvertir las mismas y el capital inicial para seguir ganando dinero.

Miedo: En este punto muchos que compraron casi en máximos llevan pérdidas considerables y comienzan a liquidar sus posiciones, esto incrementa la oferta disponible en el mercado y cae el precio lo cual trae más miedo y más ofertas es un efecto de bola de nieve que se encierra en dos cosas: miedo y oferta una y otra vez.

Desesperación: Al no encontrar señales de recuperación muchos inversionistas con grandes pérdidas venden lo que tienen al precio que sea para intentar rescatar algo del dinero que invirtieron, tristemente en estos niveles es poco lo que se puede salvar.

A la larga son las emociones las que rigen el mercado tanto en las burbujas como en la cotidianidad, es más si uno quisiera resumirlo en una sola fácilmente podríamos decir que es el miedo, ya que está presente en los mercados bajistas y en los alcistas, aunque en este último se disfraza de codicia que no es otra cosa que miedo a “quedarse fuera”, por esta razón la clave de hacer trading es el control emocional.

Palabras finales

Cuando la mayoría de la gente que no está acostumbrada a invertir invierte en X (sea lo que sea) y habla del tema como si llevaran toda la vida haciéndolo entonces es muy posible que estemos ante una burbuja en X, y de ser así estaríamos en un momento muy malo para comprar y muy bueno para vender.

Una situación como la que describe esta frase se produjo durante la burbuja de internet en los años 1.999-2.000. Mucha gente que no había invertido nunca en Bolsa metió todo su dinero o una gran parte de él en compañías de internet que no sabía a qué se dedicaban ni si ganaban dinero o no lo hacían (la mayoría de ellas estaban en pérdidas y no tenían previsión de ganar dinero en el futuro).

También se produjo durante la burbuja inmobiliaria que comenzó a estallar en 2007. En este caso lo que compraban los “limpiabotas” no eran acciones sino pisos, pero la validez de la frase se mantiene íntegramente.

Y situaciones similares se están dando actualmente (a nuestro parecer), y se darán en el futuro, con cualquier otro activo de inversión o bien susceptible de ser considerado como una inversión (oro, arte, coleccionables, materia primas, etc.) por la mayor parte de la población en un momento dado si se producen las circunstancias oportunas.

“Cuando mi limpiabotas invierte en Bolsa yo lo vendo todo” (John Davidson Rockefeller)

Esta frase no describe lo peligrosa que puede llegar a ser la Bolsa sino lo peligrosa que puede llegar a ser cualquier inversión, sea la que sea.

Alan R. Dell
alan@futuros.com
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